En sus 90 hectáreas de viñedo, predomina principalmente la variedad Tinto Fino o Tempranillo aunque también hay una pequeña proporción de Cabernet Sauvignon y Merlot, que se distribuyen entre los mejores pagos de los ribereños municipios de Valbuena y Olivares de Duero.
Siguiendo con la tradición viticultora y bodeguera de sus antepasados, Carlos Moro decide en 1988 renovar el viñedo y proyectar la construcción de otra bodega de nueva planta, donde se elaboran grandes reservas, reservas y crianzas de la más alta calidad.









